sábado, 15 de febrero de 2014

AUTISMO

  1.  Introducción
a.     Definición
Trastorno mental caracterizado por el aislamiento del individuo ante cualquier acontecimiento del entorno. Persiste a lo largo de toda la vida y se hace evidente antes de los tres años. Puede clasificarse como desorden en el desarrollo neurológico o como un desorden en el aparato psíquico.
b.     Incidencia
Se estima que el autismo afecta a 1 de cada 1000 habitantes. Además el autismo afecta cuatro veces más a los hombres que a las mujeres.
c.      Historia
La palabra autismo viene de la palabra griega auto-, de autós, que significa “propio, uno mismo”, y fue utilizada por primera vez  por el psiquiatra suizo Eugene Bleuler a principios del siglo XX.
La clasificación médica no ocurrió hasta mediados del siglo XX por Leo Kanner, que estudió  a un grupo de niños caracterizándolos con autismo infantil temprano. En el mismo momento el Dr. Asperger utilizaba el término psicopatía autista para definir a niños con características muy similares a las de los niños de Kanner.
Las interpretaciones que se le dieron a los niños de kanner y a los de Asperger fueron distintas. Ya que Kanner afirmaba que 3 de los 11 niños que examinaba no hablaban y los demás no utilizaban las capacidades lingüísticas que poseían. También pudo comprobar el comportamiento auto-estimulatorio. Por otra parte, Asperger notó los intereses intensos e inusuales, la repetitividad de rutinas y el apego hacia los objetos.
Las diferentes interpretaciones de los comportamientos de los niños ayudaron a la formulación del Síndrome de Kanner, para referirse al autismo de alto y bajo funcionamiento.
Más actualmente, y con la ayuda de Internet muchos autistas adultos comenzaron a formar comunidades en línea y a expresar sus ideas y puntos de vista sobre el autismo. Así, poco a poco esta comunidad intentó convertirse en un movimiento político, y así poder defender sus derechos.
Afirmaban que el autismo no era una enfermedad, sino una forma de ser. Crearon nuevos términos: “neurotípico” en vez de “normal”; “neurodiversidad” en vez de enfermedad; y “neurodivergente” en vez de “anormal”.
Algunas de las cosas que buscaba el movimiento eran:
-        Protestar los esfuerzos por curar, institucionalizar, y medicar a las personas autistas en su contra.
-        Prevenir la eliminación del genotipo autista mediante el aborto.
-        Protestar la actitud ante la idea de que los autistas son inferiores o de que ser autista es “malo”.
Este movimiento fue criticado por muchos padres de niños autistas, acusándoles de no ser autistas en realidad. Pero cabe destacar que otros muchos padres de estos niños apoyaron al movimiento.
Muchos de los hombres de este movimiento se compararon con la lucha de los homosexuales, a los cuales también se les consideraba personas enfermas.

2.     Síntomas y características
a.     Síntomas
Hay tres trastornos principales que presentan los niños con autismo:

-        Trastorno cualitativo de la relación:
Se presenta antes de los tres años en la integración social, el lenguaje y el juego simbólico.
Los niños pequeños autistas no responden ni se interesan por lo que les rodea. Tienen un trastorno muy importante en muchas conductas de relación no verbal, como por ejemplo, falta de contacto visual y sonrisa social o falta de interés por ser cogidos o abrazados. Esta falta de interés, aunque persiste a lo largo de la vida, disminuye a medida que desarrolla su maduración.
También se observa una incapacidad para desarrollar relaciones con sus iguales y ausencia de conductas encaminadas a compartir placeres, como por ejemplo, señalar un objeto.

-        Trastorno cualitativo de la comunicación y el lenguaje:
Para que haya un lenguaje oral, primero tiene que haber un lenguaje no verbal. Bien, pues el niño autista carece de comunicación no verbal; esto se observa entre los nueve y los dieciocho meses, no hacen gestos para señalar algo que quieren o no mueven la cabeza para decir si o no.
Por otro lado, el lenguaje oral está siempre afectado, comienza sobre los dos-tres años, nunca antes. Este lenguaje no es útil para comunicarse, a menudo repiten todo o parte de lo que oyen (ecolalia).
A medida que crecen van desarrollando un lenguaje mejor, pero siempre está limitado. Por ejemplo, la falta de narraciones espontáneas, un lenguaje monótono sin entonación, emisión de respuestas sin relación con el tema.
Este retraso o ausencia del lenguaje tiene como consecuencia: incapacidad de estos niños para realizar o mantener una conversación y falta de juego de ficción o imitación.

-        Intereses y comportamientos estereotipados, repetitivos y restringidos:
Respecto al lenguaje, como hemos dicho anteriormente, muchos nunca llegan a adquirirlo y si lo hacen, es muy limitado, por lo que es normal que lo utilicen con escasa intención comunicativa y que sea estereotipado y repetitivo. Igual que el lenguaje, los comportamientos, por ejemplo, golpearse la cabeza, mover los brazos de forma repetitiva.
También lo manifiestan en los juegos que no son imaginativos ni variados (alinear los coches siempre de la misma forma).
Tienen también una “adhesión compulsiva” a rutinas y rituales; es decir, están fuertemente ligados a esa rutina que si se ve alterada tienen reacciones exageradas que pueden llegar a ser auto agresivas o heteroagresivas.


b.     Características

-        Criterios de diagnóstico:
Para un diagnóstico de autismo es necesario encontrar las siguientes características:
o   Un total de seis o más manifestaciones en las tres áreas psicopatológicas; con al menos dos que expresen el trastorno cualitativo de la relación, una del trastorno de la comunicación y una de los patrones de conducta.
o   Antes de los tres años se deben producir alteraciones en alguna de estas tres áreas:

·       Interacción social.
·       Empleo comunicativo del lenguaje.
·       Juego simbólico.

-        Características cognitivas:
Antiguamente se asociaba el retraso mental con el autismo, ya que el 75% presentan un retraso mental; pero sin embargo hay individuos autistas muy inteligentes, capaces de eludir un diagnóstico de autismo. De hecho, hay algunas características de niños superdotados que se asemejan a las del autismo, como por ejemplo, la introversión.
En la actualidad, los neuropsicólogos clínicos están investigando sobre la implicación del lóbulo frontal en el autismo y llevan a cabo terapias cognitivas, planteando así posibilidades terapéuticas.

-        Niveles de inteligencia: alto y bajo funcionamiento:
Autismo de alto funcionamiento es el que se presenta en individuos con un cociente intelectual de más de 70-80, y de menos de 70-80 será de bajo funcionamiento.
Las pruebas del cociente intelectual son inadecuadas para medir la inteligencia de personas autistas, pues asumen que existe interés, entendimiento, conocimientos lingüísticos, etc. Capacidades de las que normalmente carecen las personas autistas.
Además, la percepción de bajo funcionamiento, no siempre coincide con el cociente intelectual; pues hay autistas que carecen de habla con un cociente intelectual alto y viceversa.
Una misma persona puede mostrar características de “alto funcionamiento” y otras de “bajo funcionamiento” o también puede tener “bajo funcionamiento” en algún área y desarrollarse y volverse de “alto funcionamiento” en ese mismo área.

-        Otras características:
Otra común pero no necesaria es la hipersensitividad sensorial, es decir, a un autista puede molestarle un ruido que a una persona no autista le pasa desapercibido; esta molestia puede desencadenar en comportamientos violentos.
Por otro lado también pueden llegar a tener gran tolerancia al dolor.


3.     Causas
 Las causas se desconocen en general, pero algunos investigadores creen que puede ser debido a una interacción entre el medio y la genética.
            Un historiador afirmó que el autismo venía dado por la administración temprana de la vacuna contra la tosferina de la célula completa.
            Se tiene ya la explicación de por qué el autismo afecta más a los hombres que a las mujeres, y es que éstos tienen un desarrollo más lento y sus cerebros, por tanto son más vulnerables.

a.     Bases neurológicas

            Esta teoría afirma que el autismo viene generado por un desorden heredable, además de ser uno de los que tienen más influencia genética.
            Un punto a destacar es la realización de un estudio de gemelos que consiguió demostrar  la gran probabilidad (60%) de que si uno de los hermanos era autista, el otro también lo sería.
            Esta enfermedad, en su mayoría, viene heredada por los progenitores. Aún así no se ha demostrado que estas diferencias genéticas sean de origen patológico, es decir, no hay una alteración de los cromosomas.
b.     Causas estructurales
            Los estudios de personas autistas han encontrado diferencias en algunas regiones del cerebro (cerebelo, amígdala, hipocampo, septo, cuerpos mamiliares). La amígdala y el hipocampo están densamente poblados por neuronas, las cuales son más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas subdesarrolladas, las que pueden inferir en las señales nerviosas. También se ha comprobado que el cerebro de un autista es más grande y pesado.
            Por lo tanto, esta teoría afirma que el autismo se debe a un desarrollo atípico durante la formación fetal. Sin embargo, cabe destacar que muchos de estos estudios no han sido repetidos y no explican una gran variedad de casos.
            Otros estudios regidos por las causas estructurales afirman que el “problema” se encuentra en las diferencias en la producción de serotonina (sustancia que producen las neuronas para transmitir información).

c.      Factores ambientales
            Hasta los años 70, más o menos, se creía que el autismo venía dado por unas causas ambientales. Pero más actualmente se ha ido abandonando su estudio para profundizar en el factor genético.

Algunas de las causas ambientales que provocan síntomas autistas son:
-        Metales pesados
Se ha estudiado la posibilidad de sufrir síntomas similares a los del autismo con una intoxicación por mercurio.
-        Ácido fólico
El ácido fólico en mujeres embarazadas afecta a la producción de células, como podrían ser las neuronas. Pero este factor todavía no se ha llevado a estudio.
-        Crianza
Se afirma que una falta de apego por parte de los padres provoca síntomas autistas, o similares a éstos. Esto fue estudiado en un orfanato, en el cual había un gran número de niños con autismo, aunque se cree que eran fenocopias de éste.
Hay que destacar el factor ambiental, ya que, en realidad, algunas de las personas diagnosticadas como autistas padecen una condición desconocida causada por factores ambientales que se parece al autismo, es decir, padecen una fenocopia del autismo. Es más, algunos autores han asegurado que no existe el autismo en sí, sino una gran cantidad de condiciones desconocidas manifestadas de forma similar.

d.     Causas conocidas
            En una minoría de casos, algunos desórdenes diferentes al autismo, pero que causan comportamientos del mismo tipo, podrían diagnosticarse de forma errónea como autismo. Como por ejemplo, la esquizofrenia, cuyos comportamientos son muy similares al autismo. Sin embargo, sus síntomas no suelen aparecer hasta después de la adolescencia. Además, la mayoría de personas con esquizofrenia tiene alucinaciones, las cuales no se encuentran en el autismo.

 4.   Tipos
a.     Síndrome de Heller
Es una alteración que ocurre en los niños entre los tres y cuatro años de edad, los cuales han tenido un desarrollo normal hasta los dos años. Es decir, un niño con este trastorno presenta un deterioro o retraso en su funcionamiento social, lingüístico e intelectual, habiendo tenido un comportamiento normal hasta ese momento.
La causa se desconoce, pero se la ha relacionado con condiciones neurológicas, ya que el niño con este trastorno pierde las capacidades previamente adquiridas, de ahí que el signo más importante de este trastorno sea la pérdida de las pautas fundamentales de desarrollo, y el diagnóstico se hace con la pérdida de funcionamiento en al menos dos de las tres áreas (lingüística, social e intelectual).
El tratamiento es el mismo que para los niños autistas.
El pronóstico para este trastorno es muy limitado, la pérdida de funcionamiento puede ser permanente, pero los comportamientos pueden ser modificados hasta cierto grado.

b.     Desorden del desarrollo o autismo atípico
También conocidos como trastornos generalizados del desarrollo, estos son una perturbación grave y general de varias áreas de desarrollo; cuya base común son los déficit en la comunicación y las habilidades sociales.
Difiere del autismo en que el desarrollo anormal se produce después de los tres años, o que no se presentan anomalías suficientes en alguna de las tres áreas de psicopatología requeridas para el diagnóstico del autismo.
Suele presentarse en individuos con retraso profundo.

c.      Síndrome de Asperger
Se caracteriza por problemas en el desarrollo de las destrezas sociales y del comportamiento.
El autismo y el Asperger tienen ciertas similitudes pero también importantes diferencias; por ejemplo, un niño con este desorden tiene mayor nivel intelectual que un niño con autismo. Muchos tienen inteligencia normal y articulan palabras antes de los dos años, aunque sus patrones de habla puedan ser algo raros.
Las características típicas de la mayoría de niños con este trastorno son:

- Dificultad de interacción con sus padres: tienden a ser solitarios y tienen comportamientos extraños.
- Dificultades con la coordinación: estos niños a menudo tienen necesidades educativas especiales.
La causa todavía no se conoce, pero dicen que los niños con Síndrome de Asperger corren el riesgo de enfermarse con otros desórdenes psiquiátricos como la depresión, la esquizofrenia…
El tratamiento más efectivo consiste en combinar psicoterapia, educación especial, modificación del comportamiento y apoyo para las familias, aunque algunos niños pueden tratarse con medicamentos.
El resultado para estos niños es más prometedor que para aquellos con autismo, debido al alto nivel intelectual. Aunque los problemas de integración social y percepción visual persisten, pueden desarrollar relaciones duraderas con la familia y los amigos.

d.     Síndrome de Rett

Desorden neurológico visto sobre todo en mujeres.
Se distinguen cuatro etapas dentro del síndrome de Rett:
-        Etapa de inicio prematuro (6-18 meses): se caracteriza por la pérdida de contacto visual y de interés por las cosas que le rodean (juguetes). Puede haber pérdida de capacidades motrices, sobre todo en el movimiento de las manos.
-        Etapa de destrucción acelerada (de 1-4 años): van perdiendo las capacidades motoras de la mano y el habla. El crecimiento retardado de la cabeza es la característica fundamental.
-        Etapa de estabilización (4-10 años): Se caracteriza por la apraxia (incapacidad para programar el cuerpo para realizar movimientos motrices). Pueden llegar a mostrar mayor interés por el medio que les rodea que en las etapas anteriores. Puede durar desde unos meses a varios años.
-        Etapa de deterioro motor tardío (a partir de diez años): Se produce un deterioro de las capacidades musculares, caracterizado por la debilidad muscular. Así como la escoliosis, característica prominente.
En octubre de 1999 se descubrió que en el 75% de los individuos afectados por el SR sufrían alteraciones en el gen MECP2, que se encuentra en el cromosoma X. Actualmente los investigadores coinciden en que la severidad del SR se deba a la inactivación del cromosoma X en cada chica afectada.
Entre los síntomas más típicos están los ataques epilépticos (inexistentes o severos) y las apneas, ambos tienden a disminuir con la edad.


 5.     Tratamiento y Pronóstico
a.     Tratamientos
            No existe un tratamiento que cure el autismo, pero en la actualidad hay una terapia basada en el análisis conductual aplicado. Su utilidad está demostrada para elevar el nivel de funcionamiento de los niños con comportamientos autistas. El inicio temprano de esta terapia y la intensidad de la misma mejora las probabilidades de aumentar el nivel de funcionamiento.
Por otro lado, se han creado una serie de terapias con animales. Este aspecto se ha llevado a estudio y se han llegado a crear instituciones con el objetivo de mejorar el rendimiento de las personas autistas (tanto niños como adultos).
Los animales son entrenados para interaccionar de un modo concreto con estas personas.  Además, los animales más requeridos para esta labor son los perros, los delfines, los caballos, los gatos y los leones marinos. Como por ejemplo “La Fundación Río Safari” de Elche, que logró poner en marcha un proyecto guiado por expertos en el que utilizan a los leones marinos como terapia para niños con algún tipo de parálisis cerebral con edades comprendidas entre los 3 y 8 años. Esta terapia servía de suplemento para otras, como la estimulación temprana.
Otro ejemplo sería el de una niña autista que no utilizaba sus capacidades de comunicación oral. La familia se trasladó a una granja, y la niña comenzó a interaccionar con las vacas del lugar. Poco a poco se fue observando cómo la niña intentaba hablar con éstas.
Algunas teorías afirman que este apoyo de los animales se debe a que éstos poseen una empatía con los niños con los que interaccionan, y que debida a ella se produce una especie de comunicación.
Pero, sin embargo, la Dra. Grandin, una mujer autista, afirma que la razón de que los autistas tengan una relación peculiar con los animales se debe a que piensan del mismo modo. Los animales, al igual que los autistas, piensan en imágenes asociativas. Como una película de diapositivas. Ella misma hizo un test a un grupo de personas, consistía en proponer la palabra campanario. Algunas personas se imaginaban una imagen de campanario genérica, otras podían llegar a pensar en la palabra campanario, pero los autistas piensan en una imagen específica de campanario.
Afirma, que la principal emoción de los autistas, al igual que la de los animales, es el miedo.
 También existen una serie de tratamientos (no probados) para los padres de los niños autistas. Pueden ser tratamientos biológicos o terapias de diversos tipos. Aunque, la realidad es que sólo las terapias han resultado ser las más válidas. Un ejemplo sería el de las asociaciones de padres de autistas, donde se reúne un grupo integrado por padres de niños autistas.

b.     Pronóstico
            El pronóstico del autismo es aparentemente impredecible. Hay autistas que requieren cuidados a lo largo de toda su vida, y otros que, tras un tratamiento, comienzan a desarrollar habilidades que antes no tenían. Sin embargo, otros reportan volverse “más autistas”.
La ansiedad y la depresión son síntomas característicos en la adolescencia de un autista, debidos quizás a un aislamiento en la sociedad.
Pero lo que es claramente evidente, es que las diferencias cerebrales de un autista son tan pronunciadas que resulta improbable que se puedan eliminar por medio de fármacos.

6.  Autismo en la escuela
a.     Importancia de la intervención temprana en el autismo
            Como cualquier niño con necesidades especiales, una identificación temprana es esencial para poder realizar cualquier tipo de intervención. En el caso del autismo ésta debe darse antes de que el retraso del desarrollo haya progresado demasiado.
            Esta intervención puede mejorar las habilidades comunicativas y reducir los comportamientos descontrolados, evitando que puedan llegar a ser autolesivos o peligrosos, además de poder ser un apoyo para los padres.
            Estos niños muestran una fuerte necesidad por la rutina y la estructura. Su resistencia ante este cambio entorpece al tratamiento, por lo que debemos eliminar estas conductas inapropiadas e introducir comportamientos apropiados.
            El diagnóstico del autismo rara vez se da antes de la edad de los dos años, y normalmente mucho más tarde.
            Attwood dice que se puede diagnosticar en niños menores de 18 meses.

-        ¿Quién debe detectar?
            Los enfermeros y educadores infantiles que trabajan con bebés, pueden reconocer posibles señales que garanticen la investigación.
            Dos tercios de los niños con autismo tienen otras incapacidades en el aprendizaje.
            En niños sin problemas adicionales de aprendizaje es el personal sanitario el que tiene que reconocer las desviaciones del desarrollo, como por ejemplo, la comunidad de pediatras.
-        El papel de los padres
            Los niños con autismo están influidos por el ambiente.
            Los padres pueden percibir diferencias entre su hijo y los niños de edades similares, pero no saben precisar esa diferencia.
            Es importante escuchar las preocupaciones de los padres por muy imprecisas que sean.
            Wing distingue dos tipos de bebés:
o   El tranquilo: no demanda nada, y rara vez llora.
o   El que grita: es muy difícil calmarle.
            Cabe aclarar que las características que contemplan estos dos tipos de bebés, pueden darse en niños no autistas o con problemas de aprendizaje, por lo que es muy difícil una identificación del autismo en los primeros meses. Si se lleva a cabo hay que tener cuidado al interpretar las señales.
-        Diagnóstico
            Para un diagnóstico más fiable deberemos tener en cuenta los posibles síntomas en la 1ª infancia:
o   Mirada fija: evitan el contacto visual. La mirada del bebé con autismo suele ser corta y de reojo.
o   Audición: muchos niños autistas han sido tomados por sordos en la primera etapa de su vida. Parece que ignoran los sonidos fuertes, que alarmarían a la mayoría de los niños. Esto se puede deber a la falta de interés por lo que les rodea.
o   Desarrollo social y juego: el juego y la actividad social están íntimamente relacionados, y es en éste donde los padres notan que su hijo es diferente.
Los bebés con autismo muestran indiferencia, por ejemplo, hacia aquellos juegos que impliquen una interacción social con los padres.
o   Remisión: las preocupaciones tempranas de los padres deben ser siempre tomadas en consideración, pues unas remisiones apropiadas a los especialistas pueden implicar un diagnóstico más temprano del autismo.


b.     Integración e escuelas regulares

            Los niños con autismo pueden ser integrados en escuelas regulares, siempre que cuenten con los apoyos requeridos para aprender y desarrollarse en la escuela, es decir, la escuela debe formar un equipo con la familia, y si fuera necesario, con especialistas.  Este equipo definirá los objetivos, así como la metodología que van a seguir para trabajar con los niños.
            Sólo el 7% de los niños con este trastorno estudia en centros integrados, el resto están matriculados en centros específicos de autismo o en centros de educación especial. En éstos últimos estudian con niños de diferentes deficiencias.
            A un niño con autismo se le enseña aquello que le resulte útil para su vida diaria. Por ejemplo, tener autonomía personal (comer, vestirse…).
            Para aquellos que no han adquirido el lenguaje oral, se elaboran sistemas alternativos de comunicación a través de pictogramas, son aprendices visuales. Algunos llevan un cuadernito con fotos enganchado al pantalón para expresar sus deseos.

            Para los que tienen mayor capacidad de imitación, se les enseña un lenguaje gestual de signos.
            Parte de los problemas que tienen para aprender vienen dados por la dificultad para imitar. Aunque también se deben a sus deficiencias intelectuales, sus problemas de relación con los demás y la falta de comprensión y de expresión del lenguaje
            A estos niños hay que enseñarles relaciones afectivas: jugar con otros chicos, hablar con las demás personas.


BIBLIOGRAFÍA



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